Solamente quedan los recuerdos de aquellos días felices de tiempo de estudio del ayer, y los sueños que se forjaron en cada uno de aquellos grupos de adolescentes. Una semilla fue sembrando cada quien en la tierra virgen del corazón que germinó y luego con el tiempo creció fuertemente abonada por los bellos valores que cultivaron como el compañerismo, la solidaridad, la humildad y el deseo de estudiar para mejorar la
condición humana y ser cada uno hombres y mujeres de servicio a su país, conociendo con firmeza los grandes ideales de los padres de la patria, amar nuestro pedazo de tierra y demostrarlo dando el servicio propio de cada una de las profesiones en la que se desempeñan, como maestros, ingenieros, contables, médicos, empresarios, coroneles, enfermeras, abogados, etcétera.
Lo más hermoso simple de la vida, no lo compra todo el oro del mundo, el cariño que existe entre todos, los lazos de fraternidad demostrado cada año cuando este grupo de exalumnos del Liceo Gastón F.Deligne se une para celebrar, compartir y revivir cada recuerdo y reirse a grandes carcajadas contando las anécdotas y las travesuras de ese tiempo, pero que fueron sanos y con un carácter de responsabilidad, una de las cualidades por las que hoy la gran mayoría tiene su vida definida y forma parte de la sociedad como una persona de bien y de superación.
Desde el año 1989 iniciaron sus reuniones anuales, organizada por una directiva elegida por todos ellos, pronto celebrarán 25 años, y será algo en grande. Desde ahora en adelante el lema será: “Siempre Será Sábado”, pues sin ninguna invitación los integrantes de la promoción 1987, tendrán un lugar designado:
“Aguas Blancas Restaurant”, propiedad de uno de los miembros del grupo, ahí siempre será el punto de partida para la cena, para reir, para bailar, para recordar lo inolvidable; contando siempre con la presencia de los maestros Miguel Abréu, Puello, doña Estela, y otros.
Es un momento de muchas emociones cuando llega un compañero que hace 20 años no estaba y ese día aparece y se regocija al ver los demás o de aquel que está en una nación lejana en donde amanece cuando aquí anochece, como es el caso de España, donde reside una de las promotoras de estos encuentros: Ivelisse, a quien extrañamos bastante porque es una de las estrellas de la fiesta. Este año sólo se han encontrado varios de ellos, pero la idea es no perder el contacto, es estar ahí para la fecha. Así que abrazos para los que asistieron el año pasado como son Zoraida, Enrique, Agueda, Felipe, Aleida, Cecilia, Mary Carmen, Altagracia (Kika), Valencia, José Ramón, Duany, Maribel; y saludos fraternos a los que no llegaron por una u otra causa.
El próximo año la meta es que más de los 70 compañeros de la promoción estén. Nunca lo olviden: “Siempre será sábado”, el último sábado del mes de mayo, antes del Día de Las Madres.



Desde mi Rincón












